Reductores de Velocidad y bandas transversales de alerta
Paso peatonal sobreelevado
(reductor trapezoidal).
El perfil longitudinal comprende
una zona sobreelevada y dos partes en pendiente, llamadas rampas, formando un trapecio.
Sus dimensiones:
Altura:
10 cm
±
1 cm
.
Longitud de la zona elevada:
4 m
±
0,20 m
(en casos excepcionales se autorizarán longitudes inferiores,
hasta un mínimo de
2,5 m
).
Longitud de las rampas: Entre 1 y
2,5 m
(un metro para el caso de «zona 30», un metro y cincuenta centímetros cuando se
señalicen para
40 km/h
, y dos metros cincuenta centímetros para velocidad igual a
50 km/h
).
Reductor tipo «Lomo de asno»
in situ.
Las dimensiones de los
Reductores de Velocidad tipo «lomo de asno» ejecutado in situ, que tendrá sección
transversal de segmento circular, serán:
Altura:
6 cm
±
1 cm
.
Longitud:
4 m
±
0,20 m
.

Señalización
Tanto en la travesía como en el
entorno de los Reductores de Velocidad se dispondrá la
señalización que a continuación se detalla, con el objeto de garantizar los objetivos
de mejora de la seguridad de la circulación que se persiguen con estos dispositivos.
Señalización horizontal
A)
Paso peatonal sobreelevado:
La señalización horizontal que se materializará sobre él estará constituida por
una serie de bandas blancas transversales situadas en el plano superior; de
50 cm
de anchura y separación. Estas bandas se prolongarán sobre las rampas de acceso
y salida hasta la mitad de su longitud, tal y como se indica gráficamente en la
figura adjunta.

B)
Reductor tipo «Lomo de asno»:
Los Reductores de Velocidad de este tipo no se emplearán como paso de peatones.
El diseño incluirá como elementos distintivos del sentido de circulación tres triángulos
blancos realizados sobre la parte ascendente del «lomo de asno» (la figura adjunta
muestra el caso de los construidos in situ).

El diseño de los Reductores de Velocidad
prefabricados será similar al de los realizados in situ, variando la dimensión
longitudinal de los triángulos en función de las medidas del reductor. Cuando la
calzada sea de doble sentido, conviene materializar a lo largo de los «lomos de
asno» una línea axial continua, de longitud no inferior a 10 metros a cada lado.
Señalización vertical
A)
Señalización a la entrada de la
travesía: En las entradas a la travesía, en la misma sección donde se ubique
la señal de poblado S-500, o en sus inmediaciones, los de dispositivos reductores
de velocidad deben de ir precedidos de las señales siguientes:
R-301 de limitación de velocidad,
P-15a de advertencia de resalto,
P-20 de «peligro por la proximidad de un lugar
frecuentado por peatones».
B)
Señalización en la aproximación
al RDV: La señalización vertical en aproximación a un reductor de velocidad
aislado o a un grupo de reductores sucesivos estará compuesta en general por las
señales:
R-301 (velocidad máxima permitida),
P-15a (resalto),
P-20 (proximidad de lugar frecuentado por peatones).
Dispuestas en ese mismo orden según el sentido
de marcha de los vehículos. La señal P-20 se dispondrá obligatoriamente en el caso
de los reductores de tipo trapezoidal con función de paso de peatones.

Iluminación
Todos los dispositivos reductores
de velocidad deberán contar con iluminación nocturna, a los efectos de garantizar
su visibilidad, localización, y presencia de peatones en su caso, por parte de los
conductores. En caso de que exista iluminación en todo el tramo, se deberá destacar
la situada sobre los pasos de peatones.
Bandas Transversales de Alerta
(BTA)
Su función es actuar como
señal de advertencia acústica y vibratoria, y alertar a los conductores de que puede
ser necesario realizar alguna acción preventiva. Dicha acción preventiva deberá
deducirse de la señalización que se dispondrá en las proximidades, y que, gracias
a la combinación con las BTA, cumplirá su misión con mejores resultados.
Las bandas transversales
de alerta son unos dispositivos modificadores de la superficie de rodadura de la
calzada, cuyo objetivo es transmitir al conductor la necesidad de extremar la atención
en su aproximación a un tramo en el que existe un riesgo vial superior al percibido
subjetivamente, empleando para ello la transmisión de vibraciones o ruidos derivados
de su acción sobre el sistema de suspensión y amortiguación del vehículo.
Las BTA se pueden clasificar en tres grupos:
Fresadas: Quedan por debajo de la rasante del pavimento.
Resaltadas: Quedan por encima de la rasante del pavimento.
A nivel: Con distinta textura a la del pavimento, quedan
sensiblemente al mismo nivel del pavimento.
Criterios de implantación.
Altura
Dado que en ningún caso deben suponer un peligro
para la circulación, su altura máxima (o profundidad) no deberá ser superior a
10 mm
.

Se recomiendan las bandas
resaltadas o a nivel, especialmente por previsibles problemas de drenaje o encharcamiento,
o en zonas de alta pluviometría, no es recomendable el uso de «bandas» fresadas
en caso de presencia de ciclistas.
En todo caso, deberán terminar a una distancia
del elemento o circunstancia sobre el cual las BTA pretenden alertar, superior a
la distancia de parada (con un mínimo recomendable de 50 metros). Por otro lado,
para que las bandas puedan cumplir adecuadamente su función de advertencia, tampoco
deberán ubicarse muy lejos de la situación de posible conflicto, con un límite máximo
de
150 m
de distancia de ella.
Las BTA no deben utilizarse
con una frecuencia excesiva, especialmente en un mismo itinerario, con el fin de
mantener su eficacia. Si se prevé la instalación de BTA, debe realizarse un estudio
técnico previo que incluya un análisis de los siguientes aspectos:
-
El peligro.
-
La señalización.
-
Las velocidades reales de los vehículos.
-
Intensidad y composición del tráfico.
-
Los accidentes ocurridos.
-
El comportamiento de los usuarios.
Las BTA no deberán instalarse
en la proximidad de zonas habitadas, ya que pueden producir molestias a causa del
ruido que ocasionan al circular sobre ellas. En caso de duda se deberá hacer previamente
un análisis del impacto acústico en las viviendas cercanas. Tampoco deberán instalarse
en tramos rectos inmediatamente antes de las curvas en que la combinación de las
BTA, el radio y la velocidad puedan producir pérdida del control del vehículo.
Separación y secuencia.
Cabe distinguir dos disposiciones,
según se pretenda únicamente un efecto de alerta sobre el conductor, o además, un
efecto adicional de una suave reducción de la velocidad. En este segundo caso se
recomienda seguir el esquema representado, que indica la disposición de las bandas
en función de la velocidad de aproximación (V85) y la velocidad que se quiera conseguir
al entrar en la zona de alerta.

En las reducciones parciales
de velocidad se terminará con tres tramos cuya separación sea igual a la indicada
en el croquis, a la derecha de la correspondiente a la velocidad a la que se pretende
que se circule por la zona de conflicto.